El Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés) es el mayor acelerador de partículas del mundo. En este experimento, los físicos del Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN) hacen chocar entre sí partículas subatómicas (principalmente protones, uno de los constituyentes del núcleo del átomo) en puntos seleccionados donde se ubican grandes detectores (ATLAS, CMS, LHCb y ALICE). Estos registran las partículas resultantes de las colisiones para estudiar los elementos que componen la materia de la que está hecha el Universo, incluidos nosotros mismos, y sus interacciones.
Situado en la frontera franco-suiza cerca de Ginebra, el LHC es un anillo de 27 kilómetros de circunferencia ubicado a 100 metros bajo tierra. Es una de las máquinas más complejas construida nunca: sus 9.300 imanes superconductores, fundamentales para hacer girar los haces de partículas a velocidades cercanas a las de la luz, deben refrigerarse a una temperatura inferior a la del espacio exterior (-270 grados centígrados, cerca del cero absoluto); el interior del anillo es el lugar más vacío del Sistema Solar (10-13 atmósferas) para evitar que las partículas colisionen con moléculas de gas; y cuando las partículas colisionan entre sí se generan temperaturas 100.000 veces más calientes que el interior del Sol.
Tras su inauguración en 2008, el LHC comenzó su actual periodo de funcionamiento a finales de 2009. A finales de marzo de 2010 alcanzó los 7 teraelectronvoltios (TeV) de energía de colisión entre partículas, la mayor registrada en un experimento de este tipo. A partir de 2013 alcanzará progresivamente la energía de colisión para la que está diseñado, 14 TeV, y se mantendra operativo durante al menos 15 años. Durante ese periodo los científicos esperan obtener datos suficientes para profundizar en el conocimiento del origen y formación del Universo, así como resolver el enigma del origen de la masa mediante la búsqueda del llamado bosón de Higgs, la pieza que falta por descubrir en el Modelo Estándar de Física de Partículas.
España es miembro del CERN desde 1983 y aporta un 8,9% del total al organismo que gestiona el LHC, lo que la convierte en el quinto contribuyente de los 20 estados miembros. La aportación española es proporcional a su PIB y se sitúa detrás de Alemania, Reino Unido, Francia e Italia. Además de esta contribución fija, se aportan otros fondos para financiar la actividad de los grupos de investigación españoles que participan en los cuatro experimentos principales del LHC: ATLAS, CMS, LHCb y ALICE.

La plantilla del CERN es de 2.400 personas, a las que se suman unos 10.000 investigadores visitantes de más de 600 instituciones científicas y 113 nacionalidades, lo que convierte al LHC en el experimento internacional más grande del mundo. En el CERN hay un centenar de investigadores españoles en plantilla, a los qeu se suma otro centenar de investigadores (fellows y asociados) y estudiantes, y 342 usuarios externos. El número de científicos españoles en el mayor laboratorio mundial de física de partículas es de alrededor de 550.
En la construcción del LHC han participado más de 35 empresas españolas en ámbitos como la ingeniería civil (Empresarios Agrupados, Dragados, IDOM), la ingeniería eléctrica (JEMA, ANTEC), la ingeniería mecánica (Felguera Contrucciones Mecánicas, Asturfeito, Nortemecánica, Elay, EADS-CASA), tecnologías de vacío y baja temperatura (Telstar, Vacuum projects), electrónica (GTD, CRISA, INSYTE, SAIFOR) y en servicios varios (IBERINCO, SENER, INTECSA-INARSA, TAM, AXIMA, SIDASA). Según los datos del Ministerio de Ciencia e Innovación, los contratos de suministro y servicio adjudicados por el CERN a empresas españolas, sumados a los contratos obtenidos por los grupos de investigación, suponen un retorno superior a la contribución total española.
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